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“pena” te puede caer en cualquier parte del cuerpo, ojos, estómago o cabeza, aunque la mayoría
de las veces cae en los ojos”. Según los curanderos, cuando la vergüenza cae en los ojos se
manifiesta a través de infección, comezón y dolor.
Dos de los tres curanderos mencionan que para curar esta enfermedad encienden una veladora
blanca, posteriormente, se hace una limpia, pasando un manojo de hojas de cacahuananche (Tun
ita kuii) (Gliricidia sepium Jacq.) y un huevo de gallina por el cuerpo, se coloca agua de sal en
la boca y se sopla al enfermo y por medio de oraciones se invoca a los santos para pedir la
sanación. Cuando se termina de curar, el huevo es arrojado al fuego. Por otra parte, Juan
Jiménez (2022), menciona que él no utiliza agua de sal ni cacahuananche “para curar la
vergüenza le rezo a Santiago Apóstol, a San Juan, San Miguel, a la Virgen María y a Jesucristo,
con un manojo de albahaca (Yuku xevixin) (Ocimum basilicum L.) y un huevo, le hago una
limpia al enfermo, a la vez que le rezo a los santos y después le soplo con agua. Cuando termino
echo el huevo a la lumbre, para que la vergüenza se queme porque ahí quedó”. Según los
curanderos entrevistados esta práctica se debe realizar una vez al día, durante tres días. Este
padecimiento ha sido documentado en pueblos de la región Costa Chica de Guerrero, como
Ayutla (Mayo-Mayo et al., 2020) y Tecoanapa (Villalva-Hernández y Barrera-Catalán, 2018),
donde también el uso de Gliricidia sepium es fundamental.
La segunda enfermedad emocional es el espanto o susto, como también se le conoce, el cual es
originado comúnmente por el agua, el fuego y la tierra del panteón. Por ejemplo, el curandero
Maurilio Jiménez (2022) menciona lo siguiente: “me han traído gente que se espantó por estarse
ahogando en el río, también hay gente que viene porque escucha ruidos en su casa o ven
sombras, esto pasa cuando echan tierra de panteón en su casa”. Los síntomas son diferentes en
cada tipo de susto. Por ejemplo, para el susto de agua los síntomas comunes son: diarrea, pies
y manos frías; el susto de fuego se caracteriza por fiebre y dolor de cabeza; el susto de panteón,
que es el más fuerte de los tres, está caracterizado por falta de apetito, fiebre y dolores intensos
de cabeza. Al igual que la vergüenza, los síntomas se manifiestan después de haber vivido un
momento de susto.
Para curar esta enfermedad los tres curanderos entrevistados mencionan que se elabora una
mesa con hojas de siemprevive (Yuku nduvá) (Zebrina pendula Schnizl.), en la que se coloca
un huevo de gallina, 100 mililitros de alcohol de caña, un trozo de copal (Tu'un suxà va'á)
(Bougainvillea copallifera Willd.) y de pino-ocote (Tun xa'a) (Pinus sp.) de aproximadamente